¿Tanuki?

Siempre hay un roto para un descosío. O eso dicen. En mi caso, llegó un tanuki para una caracola. No encontré una caracola afín, ni siquiera un caracol. Y me enamoré de un tanuki. Ahora bien, un Tanuki? Es un mapache japonés. Como la palabra, que también es japonesa. En Japón es un animal sagrado, que adopta múltiples formas y protege los hogares. Y es además mi animal preferido.

Hablar de parejas internacionales, de amores a distancia, de matrimonios mixtos, novios extranjeros es todo un mundo como lo es tener un amor así. Si amar a alguien de tu país, cultura e idioma ya implica toda una historia de vida, enamorarse de una persona de otro país, continente, cultura e idioma provoca miles de historias, que unas veces unen y otras desunen, pero siempre acaban enriqueciendo.

Me gustaría  desde esta ventana on-line dar vida a nuestra bonita y a veces difícil historia. Darle voz, como las caracolas al mar, y desengranar esos pequeños entresijos que hacen que muchas veces nos pregunten y nos preguntemos: Cómo es posible?

Un comentario

  1. Muy bonito…..precioso!!!👍

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